En la década de el 60, el Turismo Mejorado tuvo un crecimiento vertiginoso a la vez que iba creando un calendario con muchas carreras. La mayoría de ellas, emulando al T.C. eran las carreras de ciudades. Otras eran petit grandes premios (con recorridos más acotados) y por último, también el gran premio organizado por el A.C.A.
En la clase que encuadraba los autos de 1.300 a 1.600 cc. se incorporó, a partir de su aparición en el mercado, el Fiat 1500 berlina en sus versiones corto y largo, para ir desplazando a los viejos Borward y para competir directamente con otros autos, si bien no tan viejos, con menos performance que los autos italianos, como el Peugeot 403.

Varias concesionarias Fiat, por una razón de marketing y además por tener dueños amantes del automovilismo, crearon sus equipos. Por solo citar a algunas recordemos a: Automóviles Alvear, Fiat Sergi, Fiat Maldonado, etc.. En Santa Fé comercializaba Fiat, Don Américo Grossi bajo la razón social Fiat Grossi. Cerca de allí, en un pueblo llamado Nelson, vivía, junto a sus padres de origen Suizo, un joven llamado Carlos Alberto Reutemann, quien atraído desde pequeño por los fierros, primero empuñó el volante de un tractor Deering, con ruedas de fierro, haciendo las tareas del campo, para más tarde pasar a un Rastrojero de la década del 50. Aquellos autos de origen nacional tenían un motor de muy baja potencia y caja de 4 velocidades, con comando al volante, qué había que batir como una coctelera, para mantener al motor en régimen. Don Américo forma su equipo y enterado de las andanzas detrás del volante del joven Reutemann, lo invita a conducir su berlina y el debut se produce en la vuelta de La Cumbre de 1965. Pocos meses después, gana su primer carrera también en suelo Cordobés, más precisamente en Villa Carlos Paz. "Lole" fué siempre un estudioso del automovilismo, buen tester, planificaba sus carreras para tratar de cometer pocos errores. Por aquellos años aun no se corría con alguien que cantara la hoja, pero él se tomó el trabajo de recorrer la ruta de la carrera, muñido de un tarro con pintura y pincel y en todas las curvas en las que el notaba que luego en carrera podría marcar diferencias, pintaba alguna marca en la montaña. Ya en esa carrera, la de su primer victoria, le tocó largar detrás del Peugeot 404 que conducía el piloto de La Plata, Osvaldo Rolf Juchet. Al poco andar "Lole" gracias a su manejo y planificación, estaba a la cola del Peugeot y ganando por tiempo neto.
La carrera de Reutemann en Turismo Mejorada no fue muy larga, pero sí, muy exitosa.
Como yo creo que a los que nos gusta esto y tratamos de recordar, nombres, fechas, lugares, anécdotas, etc., siempre nos quedan en el recuerdo unas más que otras, de esa época y de "Lole" comentaré brevemente dos: La primera es que corriendo en el ovalo de Rafaela, se dio un fenómeno no muchas veces visto, Carlos ganó esa carrera, pero empatando el primer puesto con Oscar Mauricio Franco, los dos a bordo de sendas Fiat berlina. La segunda me trae un recuerdo maravilloso, "Lole" no fue el ganador, pero es una carrera para ponerla en un marco y guardarla para toda la vida, corría el año 1968, se corre la vuelta de La Cumbre en el circuito rutero totalmente asfaltado llamado "alturas de Punilla", la Scuderia de Concesionarios Fiat, alista tres cupés 1500, la que llevaba el N° 1 conducida por "Lole", la N° 5 de Eduardo Rodriguez Canedo y la N° 7 de Oscar M. Franco, una vez largada la carrera de a un auto por vez, Franco alcanza a Canedo y los dos tirando juntos, llegan al auto de Reutemann. Franco pincha una cubierta, la cambia y en una carrera endemoniada, vuelve a tomar contacto con sus compañeros de equipo para llegarlos tres juntos a la meta. Gana Franco la carrera por tiempo. Según cuentan quienes tuvieron la suerte de vivir esa carrera, pocas veces vieron tanto derroche de talento, como el que ofrecieron estos tres hombres. Creo que no hace falta agregar ningún adjetivo para contar quienes fueron, detrás de un volante, estos tres hombres… sencillamente de otro planeta. Por aquellos años la revista "El Grafico" tuvo un gran staff de periodistas que escribían sobre automovilismo, por citar algunos: Federico Kirbus, Roberto Carozzo y Carlos Marcelo Thiery Este último, apodado el "Negro", fué el acompañante de el "Chino" Canedo en esa carrera. Era costumbre que todas las semanas esa revista le rindiera homenaje a la figura deportiva de la semana en la última página, eso era un gran honor pues dicha revista gozaba de un pretigio enorme, esa semana en la última página apareció una foto de las tres cupes Fiat, con un título que decía:
SEÑORA CURVA... PERMISO y un comentario sobre las habilidades conductivas de los pilotos comentados, que aun me emociona. (
por favor… que pedazo de título, que brillante, que emocionante…!!!)
Carlos nunca pudo ganar un Gran Premio. Cuando más cerca estuvo fue en el año 1967, venia ganando con la cupé que venía herida. "Paco" Mayorga, cumpliendo órdenes de equipo, marchaba a su ritmo, pero en la última etapa, el motor del auto de Carlos explotó, y según él contaba la palanca de cambios pegó en el techo y el camino le quedó libre a "Paco".
"Lole" tuvo una sola incursión en ruta corriendo en TC, tal vez muchos no la recuerden, fue con el Falcon angostado, motor F 100, preparado en la planta de Pacheco por los Ing. Mikkulan y Dobransky, en la vuelta de Santa Fé, llevando de acompañante a Avelino Andrade, quien fuera acompañante de Angel Rienzi y corrió con el seudónimo de "Mandrake”. Según los tops del avión, Carlos de entrada, venia ganando y con holgura, pero al llegar a la famosísima curva de Chapuy, que se tragó a tantos corredores, "Lole" también cayó en su trampa y terminó fuera de el camino. Su comentario fue que su auto andaba a más de 260 km/h y que no entendía ese TC, porque era siempre a fondo.

Para finalizar, Carlos tuvo dos incursiones mundialistas en el rally, la primera fue en Tucumán en el año 1980 integrando el equipo oficial Fiat, conduciendo, para mi gusto uno de los autos de rally más lindos; el modelo 131 Abarth. Su navegante fue Mirkko Perissutti y logró el tercer puesto detrás de Walter Rorhl y Hannu Mikkola. Ese rally era mixto, asfalto y tierra, Carlos anduvo muy fuerte en la trepada de Villa Nogues y después no pudo frente a dos pilotos de gran nivel como los mencionados. En el año 1985 sube a un Peugeot 205 grupo "B" oficial, en Córdoba, esta vez navegad

o por Jean Francois Fauchille. Su actuación fue decepcionante llegando en el tercer lugar, no pudiendo vencer a quien fué segundo, el austriaco Wilfred Wiedner qué manejo un vetusto Audi quattro no oficial.
La historia siguiente es conocida por todos, aun por los qué no gustan de el automovilismo, pues durante la década de el 70 y comienzos de la del 80 su nombre e imagen estuvo en todos los medios, lejos ha quedado ya aquella primera carrera con BT 30 en Hockenheim en el año 70, cuando le porfió la frenada en la primer curva nada menos que a Jochen Rindt y lo sacó afuera. Creo que ese día hubo un Reutemann diferente, que nos dio la impresión que no nos defraudaría y así fué.