
Tal vez cueste creer como lo conseguimos, pero tan solo fue necesario que Lucas le escriba para poder tener este relato que es casi una Biblia para el Rally. Conozcamos las respuestas de JORGE BICHO DEL BUONO…
-¿Cómo se dio la posibilidad de su primera carrera?
-Mi primera carrera fue de regularidad en motonetas. Aunque el debut con hoja de ruta fue en 1971, acompañando a Aldo Caldarella en el famoso rally “Los Mil Kilómetros Fiat”, para Fiat 600. Yo ya había corrido la primera edición, donde hubo 1050 inscriptos de todo el país. Se clasificaban solamente 100 autos y el mío llegó en cuarto lugar. Pero cuando fuimos a la definición con una carrera en el autódromo “Oscar Cabalén” y con la trepada de montaña, volcamos… Para el año siguiente exigí un piloto que supiera manejar mejor. Y me mandaron a Aldo Caldarella, que después tendría una destacada trayectoria automovilística. Corrieron 580 autos, clasificamos cuartos entre cien y en la parte final ganamos en el autódromo y en la trepada, donde realizamos un relevamiento anotando las curvas con cruces, muy torpemente y todo tipo de cambios. A partir de ahí comenzó la era de hacer hojas de ruta.


2) ¿El auto con que más gusto tripuló? -Sin dudas, el Lancia S4. Fue un auto espectacular, un verdadero “pura sangre”. Después, los otros se fueron adaptando, pero ése fue el mejor.
3) ¿Quién ha sido el piloto que navegó con mayor gusto/tranquilidad/seguridad? -Muchos. Tuve la posibilidad de navegar a Aldo Caldarella, Carlos Pascualini, Angel Di Nezio, Jorge Recalde, Ernesto Soto, Gustavo Trelles… Con todos ellos siempre me sentí muy seguro. Aunque pienso que si uno no comete errores a la hora de cantar la hoja, los pilotos se si

4) ¿Quién es el mejor piloto de Argentina en la actualidad? -Hoy, Federico Villagra y Marcos Ligato son los principales referentes. Y demuestran sus condiciones carrera a carrera. Técnicamente, quizás Villagra cuenta con mayor confiabilidad en su auto por la manera en la que está desarrollando el campeonato.
5) ¿Un referente histórico? -Como piloto, en la Argentina hay un solo nombre: Jorge Recalde. Pues desde que comenzó a desarrollarse el rally en nuestro país, en 1979, él se convirtió en su mayor exponente en todas las competencias del Mundial. Si en cambio nos remontamos al plano internacional, hubo muchos pilotos de los que siempre traté de rescatar diferentes detalles. En ese sentido, Carlos Sainz fue uno de los que más me gustó por su rápida adaptación a diferentes autos. En cuanto a navegantes, también hubo varios que pueden ser tomados como referentes. Con Luis Moya, por ejemp

6) ¿Cuál es su carrera preferida? ¿Y el tramo? -Hay muchas. Porque cada carrera tiene su encanto. Y todas siempre arrojan “lindos” recuerdos. Es difícil elegir una entre tantas… En Argentina, por ejemplo, Pampa de Achala siempre fue un tramo espectacular para confeccionar la hoja de ruta. Antes, ése trayecto se recorría entero. Después se dividió, pero nunca dejó de ser atractivo. Fue uno de los que más me gustó, a pesar de que con Jorge Recalde nunca tomamos nota de esos tramos porque él los conocía de memoria.
7) ¿El peor momento de su carrera? El accidente que protagonizó Luis Landriscina, en el Rally de Argentina ‘84, puede ser uno. Somos muy amigos, también compadres y lo quiero muchísimo. En aquella carrera, él iba de copiloto de su hijo Dino. Temí mucho por su salud, pero afortunadamente sólo se trató de un susto. Yo, en cambio, he tenido vuelcos espectaculares con Recalde. Una vez, en Pilcaniyeu, nos pegamos muy fuerte con un Renault 18. Dimos como siete vueltas y el auto se destruyó. Tuvimos otras piñas, aunque ninguna arrojó consecuencias importantes. Tal vez me generó más dolor perder carreras que estaban prácticamente ganadas.

8) Dentro del ambiente, ¿hay alguien a quien destaca como persona, profesional o amigo? -Sí, Marcos Ligato y Rubén García. Siento un gran cariño por ellos. Son dos personas con las que mantengo una gran amistad. Estoy en permanente contacto. Aunque con tantos años en la categoría sembré amistad con un montón de gente de todo el país.
9) ¿Algún deseo profesional pendiente? -No. Yo me tengo que sentir muy feliz y dichoso de haber llegado hasta donde lo hice. Fui dos veces campeón del mundo de Grupo N, con Gustavo Trelles. Sinceramente me siento bien, sin materias pendientes. Por ahí me hubiese gustado participar en un París-Dakar… Pero, en definitiva, me hace muy feliz haber llegado hasta donde llegué.
10 ¿Una anécdota que recuerde especialmente? -Hubo millones. Y, claro, algunas no se pueden contar. Pero voy a elegir una que viví con el tucumano Roberto Sánchez durante el Rally de Kenia, en el 2000. Fue una anécdota risueña. Largamos
